La línea de alta velocidad Madrid-Galicia volvió a estar operativa este miércoles a las 17:00 horas, después de permanecer cerrada durante siete días a causa de los incendios forestales en Ourense.
Adif confirmó en un comunicado que el tráfico ferroviario se recuperaba tras verificar el buen estado de la infraestructura y contar con la autorización de los servicios de emergencia. La suspensión había comenzado el 14 de agosto, cuando se decidió cerrar indefinidamente la vía al no poder garantizar la seguridad.
Más de 50.000 pasajeros perjudicados
En total, 101 trenes fueron cancelados, dejando a más de 50.000 pasajeros sin servicio. Los días 14 y 15 de agosto resultaron los más críticos, con unos 10.000 viajeros afectados cada jornada debido a la venta completa de billetes.
El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, comunicó a través de la red social X que quienes dispusieran de billetes para los trenes de este miércoles por la tarde no tendrían que hacer ningún trámite adicional. Los primeros AVE tras el parón partieron a las 17:10 de Madrid hacia A Coruña y a las 17:25 de Vigo a Madrid.
Trenes especiales y refuerzos
Renfe anunció que se pondrían en circulación trenes especiales para atender a los usuarios que no pudieron viajar en los días de suspensión. Además, se reforzaron las conexiones Madrid-A Coruña, Ourense-Alicante y Madrid-Vigo.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, adelantó en redes sociales las “buenas noticias”, confirmando la reapertura y recordando que la prioridad siempre fue la seguridad de los pasajeros y de los equipos de extinción.
La seguridad, condición indispensable
Durante los días de cierre, Adif mantuvo un seguimiento constante de la vía afectada. La decisión de interrumpir la circulación se prolongó hasta que la dirección de la extinción dio luz verde, garantizando que no había riesgos en los tramos más próximos a los focos, especialmente en Vilariño (Ourense).
Según Puente, “ya tenemos autorización para dar tensión en los 30 kilómetros que estaban apagados por orden de Protección Civil”, lo que permitió reactivar la circulación con plenas garantías.
Estaciones abiertas y asistencia a los viajeros
Durante los días de interrupción, Renfe y Adif habilitaron medidas de apoyo a los pasajeros. Se mantuvieron abiertas las estaciones de Madrid y Galicia durante la noche, repartiendo comida, mantas y bebida. En las jornadas más críticas, centenares de personas durmieron en las terminales.
Asimismo, se ofrecieron más de 500 plazas de hotel a quienes habían perdido enlaces y, hasta el día 14, Renfe puso en marcha 65 autobuses y taxis en el tramo Zamora-Puebla de Sanabria-Ourense para facilitar la movilidad. Solo ese día, más de 5.000 viajeros fueron trasladados por carretera.
Una línea vulnerable al fuego
La línea de alta velocidad entre Madrid y Galicia ya había sufrido interrupciones puntuales desde el pasado 12 de agosto, cuando un incendio en Seixalbo (Ourense) obligó a suspender el servicio durante cinco horas. Según las primeras hipótesis, las llamas podrían haberse originado por las chispas del frenado de un tren.
La estrategia inicial de abrir y cerrar la circulación en función de la evolución de los incendios se descartó finalmente el día 14, cuando se optó por el cierre indefinido hasta contar con la autorización definitiva de las autoridades de Protección Civil.
Balance final
El restablecimiento del servicio supone un alivio para los miles de viajeros que vieron frustrados sus planes en plena temporada estival. Con la vuelta de los AVE y la puesta en marcha de convoyes especiales, Renfe y Adif buscan normalizar el tráfico ferroviario en una de las líneas más castigadas por los incendios forestales en España.



