El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha anunciado la puesta en marcha de un proyecto piloto para adquirir y rehabilitar bajos comerciales en desuso con el fin de transformarlos en viviendas públicas, una medida destinada a aumentar la oferta residencial y facilitar el acceso a la vivienda en la comunidad. “No podemos resignarnos a que la vivienda sea un artículo de lujo. No podemos mirar hacia otro lado. Teorizar no es una solución, así que daremos un paso adelante”, afirmó Rueda durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid.
Rebajas fiscales más amplias para la vivienda de segunda mano
El presidente también anunció una ampliación de las rebajas fiscales en la compra de vivienda usada. El límite patrimonial para acceder a la bonificación del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (que pasa del 8% al 3%, y al 0% en zonas poco pobladas) aumentará hasta los 240.000 euros, 40.000 más que hasta ahora, sumando 30.000 euros adicionales por cada miembro de la unidad familiar.
Asimismo, las familias monoparentales podrán beneficiarse por primera vez de esta deducción, junto a jóvenes menores de 36 años, familias numerosas y mujeres víctimas de violencia de género. Según Rueda, con estas medidas el 95% de las compras de vivienda de estos colectivos podrían acogerse a las bonificaciones.
Crecimiento económico y estabilidad
El presidente gallego subrayó también la buena marcha de la economía regional, impulsada —dijo— por la estabilidad institucional. Galicia cerró 2024 con un crecimiento del PIB del 2,8%, casi dos puntos por encima de la media europea, y una tasa de paro del 9,19%, la más baja desde 2008. Para 2025, las previsiones apuntan a un PIB del 2,5% y un paro del 8,3%.
En este sentido, Rueda anunció que mañana el Consello de la Xunta aprobará los presupuestos de 2026, cumpliendo así 17 años consecutivos presentándolos en tiempo y forma. “Nos permitirá blindar el gasto en sanidad, educación, vivienda y políticas sociales”, destacó, criticando al Gobierno central por “normalizar” la ausencia de presupuestos: “Pretender que no pasa nada por no tenerlos, o incluso que es mejor así, es un auténtico disparate”, afirmó.
Reivindicaciones al Gobierno central
Durante su intervención, el presidente aprovechó para reivindicar mejoras para Galicia en infraestructuras y financiación autonómica. Solicitó una mayor coordinación entre los aeropuertos gallegos, un impulso real al Corredor Atlántico ferroviario y el rescate de la concesión de la AP-9 tras el dictamen de la Comisión Europea. También denunció que el Gobierno “priva arbitrariamente de conexión eléctrica a proyectos industriales con Declaración de Impacto Ambiental favorable”.
En materia de financiación, reiteró su rechazo a la mutualización de la deuda entre comunidades y pidió una reforma del sistema de financiación a largo plazo, así como evitar la recentralización en la gestión de los fondos europeos, que —según dijo— “solo dificulta su llegada a quienes más los necesitan”.
Galicia, “pilar del sentido común”
Rueda cerró su intervención apelando a la cooperación entre administraciones y al papel moderador de Galicia: “Queremos atraer visitantes e inversores, y exportar sentido común. Eso también es Galicia Calidade”, concluyó.



