El Ayuntamiento de A Coruña conmemora el 30 aniversario de la creación de la Fundación Luis Seoane con la exposición Seoane reencontrado, que reunirá a partir de mayo un total de 55 obras del autor pertenecientes a la colección institucional de la entidad.
La muestra recupera un conjunto de óleos que no se exhibían públicamente desde hace más de una década, de los cuales 38 nunca habían sido expuestos en las salas de la Fundación.
“El legado que Luis Seoane dejó a A Coruña debe ser conocido por la ciudadanía, y por eso aprovechamos esta efeméride tan destacada de su Fundación para recuperar esta colección inédita, mostrando la dimensión de un artista global”, indicó la alcaldesa Inés Rey. La exposición podrá visitarse del 14 de mayo de 2026 al 14 de mayo de 2027.
Un recorrido por la evolución pictórica de Seoane
La muestra propone un recorrido por la obra del artista a través de piezas representativas de su lenguaje pictórico, muchas de ellas poco conocidas.
Se abre con óleos de la segunda mitad de los años 40, como El ermitaño (1945), Cabeza de campesino (1946), El sombrero verde (1948), Pensando en la orilla del mar (1948) o Hablando (1948).
En estos primeros trabajos, Seoane utiliza una paleta reducida de grises y marrones combinados con tonos suaves de rosa, amarillo, verde o azul, aplicados con pincelada espesa. Con el cambio de década, su obra evoluciona hacia una simplificación de la perspectiva, una mayor intensidad cromática y un uso más estructurado del trazo, como se aprecia en Pelando patatas (1950).
La madurez de su lenguaje pictórico
A partir de este momento, la exposición se adentra en el periodo en el que Seoane desarrolla plenamente su lenguaje pictórico, caracterizado por la síntesis formal, la ausencia de volumen y la presencia de grandes masas de color y elementos gráficos.
Esta etapa, la más representada en la muestra, incluye obras como Mujer llevando una gran cesta, La discusión o Cabeza con canasto (1958), así como piezas poco conocidas como Figura (1964), expuesta por primera vez en la Fundación.
Obras experimentales y mirada biográfica
El recorrido cronológico permite observar la evolución del artista y redescubrir obras ya conocidas junto a piezas inéditas como Cabeza (1963) o Cabeza de perfil (1963).
La exposición incorpora también trabajos experimentales poco habituales en su producción, como Cargando con un bulto, Figura con fondo rojo (1959), Juego con espátula (1962) o Abstracción I (1962).
Estas obras reflejan su exploración de texturas y materiales en una etapa clave de su trayectoria, en la que ya era un artista reconocido internacionalmente.
Retratos, memoria y legado
Seoane reencontrado incluye además piezas de carácter biográfico, como el retrato de Alfredo Cáceres o una serie de homenajes a estrellas del cine mudo realizados en 1970, que no se exponían conjuntamente desde hace más de tres décadas.
Destaca también Figura en interior (1950), que formó parte de la muestra inaugural de la sede de la Fundación y regresa ahora a su sala principal.



