Esta medida se lleva a cabo después de que los servicios municipales estudiasen los flujos de movilidad de las líneas 3 y 7, que variaron su recorrido tras la reurbanización de la calle San Andrés.
La aprobación de este paquete de medidas supone también el último trámite necesario para la entrada en vigor de los límites a los precios del alquiler que establece la zona residencial tensionada.