La provincia de A Coruña acapara casi la mitad del nuevo Catálogo de Bienes de Valor Cultural en el Litoral aprobado por la Xunta de Galicia. De los 2.003 elementos identificados a lo largo de toda la costa gallega, 988 se encuentran en territorio coruñés, por delante de los 835 de Pontevedra y los 180 de Lugo.
El catálogo, anunciado por el presidente Alfonso Rueda, incluye desde edificaciones arquitectónicas e industriales hasta elementos arqueológicos, etnográficos y artísticos ligados al mar.
Una segunda vida para faros, molinos y fábricas
Más de la mitad de los bienes catalogados en toda Galicia —los de carácter arquitectónico e industrial— podrán ser objeto de proyectos de revitalización que les den un nuevo uso, siempre que se respeten y preserven los valores que justificaron su catalogación. Entre estos elementos figuran antiguas fábricas de salazón y conserveras, faros y molinos, muchos de ellos presentes en el litoral coruñés, que podrán recuperarse y adaptarse a usos compatibles con su valor patrimonial.
Rueda subrayó que esta vía «permitirá darle una segunda vida» a edificaciones que de otro modo podrían caer en el abandono, contribuyendo además al desarrollo sostenible de la costa y a su revitalización económica y cultural.
Un catálogo construido desde el trabajo de campo
El punto de partida fue un inventario de 459 bienes elaborado en 2019, con información muy básica sobre molinos, empresas de salazón y conserveras. A partir de ahí, un exhaustivo trabajo de campo realizado el pasado verano en los 86 ayuntamientos costeros de Galicia permitió ampliar y enriquecer ese inventario hasta llegar a los 2.003 elementos actuales. El proceso incluyó además un período de información pública en el que se recibieron más de 160 aportaciones, que derivaron en la incorporación de 527 bienes adicionales y la eliminación de 106 por desaparición del bien o de su valor cultural.
Cada uno de los elementos catalogados está georreferenciado, documentado con imágenes y acompañado de una ficha detallada con información sobre su localización, justificación de su inclusión y posibles usos futuros compatibles.
Efectos jurídicos y obligaciones municipales
La inclusión de un bien en el catálogo tiene consecuencias legales directas: cualquier intervención sobre él quedará sujeta de forma preferente a la normativa de patrimonio cultural, por encima de la normativa urbanística ordinaria. Además, los ayuntamientos en cuyos términos municipales se localicen bienes catalogados deberán incorporarlos a su planeamiento urbanístico y establecer las determinaciones específicas para su protección y uso.
Rueda definió el catálogo como «una herramienta viva», abierta a la incorporación futura de nuevos elementos. Tras su aprobación por el Consello da Xunta, el documento se publicará próximamente en el Diario Oficial de Galicia y entrará en vigor al día siguiente.



