El jurado internacional del Concurso Internacional de Iluminación Ornamental y Artística del entorno monumental de la Catedral de Santiago de Compostela acordó por unanimidad seleccionar como propuesta ganadora el anteproyecto presentado bajo el lema “Hermes”, que alcanzó la mayor puntuación global en la fase final.
La decisión fue adoptada en la reunión celebrada el pasado 3 de febrero, en la que el jurado evaluó los tres anteproyectos finalistas de acuerdo con los criterios establecidos en las bases del concurso: valor y calidad del diseño lumínico, viabilidad técnica y económica, y protección del medio ambiente, eficiencia energética e innovación tecnológica, y publicada esta mañana en la Plataforma de Contratación del Sector Público, siguiendo los requerimientos legales previstos en el concurso.
Abierto el sobre con la documentación administrativa, dicho lema corresponde al estudio Intervento, que será el encargado de redactar el proyecto ejecutivo y asumir la dirección facultativa de la obra piloto de iluminación de la Plaza de Praterías. Una actuación concebida como banco de pruebas para la futura implantación progresiva en el conjunto del entorno catedralicio, incluyendo las plazas del Obradoiro, Quintana e Inmaculada, así como los espacios de conexión entre ellas.
La propuesta mejor valorada por el jurado
El anteproyecto “Hermes” (Intervento) alcanzó una puntuación total de 95 puntos sobre 100, frente a los 65 puntos obtenidos por las otras dos propuestas finalistas. De forma desagregada, en cuanto al valor y la calidad del diseño lumínico, la propuesta ganadora recibió un total de 45 sobre 50 puntos posibles y, en los ámbitos de la evaluación técnica y económica, por una parte, y de la protección del medio ambiente, eficiencia energética e innovación tecnológica, por otra, obtuvo la máxima puntuación en ambos: 25 sobre 25.
Según recoge el acta, “el anteproyecto ofrece un análisis muy preciso de la arquitectura y entorno urbano e histórico del ámbito de actuación”. El jurado destacó que la propuesta presenta un diseño lumínico que posee “claridad e integridad, y propone una imagen equilibrada del paisaje nocturno evitando su homogeneización mediante la jerarquización de la iluminación, utilizando gradientes y contrastes que ponen en valor la arquitectura sin deformarla”.
Asimismo, en la resolución final se valora especialmente el uso inteligente de la penumbra y de los contrastes de claroscuros, no solo en la iluminación ornamental de los monumentos, sino también en los recorridos por el espacio público circundante, dotando de coherencia a la solución presentada.
Máximo respeto por el patrimonio catedralicio
Uno de los aspectos considerados determinantes fue la estrategia de mínima intervención sobre el patrimonio. El acta señala de manera expresa que “Hermes” es la única de las propuestas que resuelve la iluminación ornamental del conjunto de la catedral sin situar nuevas instalaciones sobre las cubiertas de piedra, recientemente rehabilitadas en su integridad.
En este sentido, el jurado subraya que el proyecto “garantiza la conservación de los valores culturales de la catedral en su conjunto, incluidas las cubiertas”, que forman parte del itinerario de visitas y gozan de la máxima protección como Bien de Interés Cultural.
Viabilidad técnica, económica y sostenibilidad
En el plano técnico y económico, el jurado concluyó que la propuesta es “técnicamente muy completa”, destacando la precisión en los cálculos, los niveles de iluminación y las temperaturas de color, consideradas “bien elegidas”.
La utilización de luminarias de diferentes marcas comerciales fue también evaluada positivamente, ya que “favorece la sostenibilidad económica de la propuesta e incluso su mantenimiento a largo plazo”. El presupuesto presentado incluye todas las fases de la intervención —desmontaje, instalación y pruebas— y se considera ajustado y viable, permitiendo “garantizar la calidad de la ejecución”.
En el ámbito ambiental, la propuesta se articula alrededor del criterio de “integración y mínima intervención”, con un control preciso de los haces de luz, destinado a evitar deslumbramientos y reducir la contaminación lumínica, preservando la oscuridad deseada del firmamento y del paisaje nocturno. El jurado destaca que el proyecto cuantifica un ahorro energético aproximado del 68 % respecto al consumo actual, actuando, además, en edificios que carecían hasta ahora de iluminación ornamental.
Alta calidad y adecuación de los proyectos finalistas
Junto con la propuesta ganadora, el jurado destacó la calidad de los otros dos anteproyectos finalistas. En este sentido, “Shh… See the silence” —correspondiente al estudio finlandés Valoa Design— fue valorado por su coherencia conceptual y por el uso de la luz y de la penumbra acorde con la atmósfera espiritual del ámbito y, “Ad Maiora Semper” (lema detrás del cual estaba un equipo encabezado por Pietro Maria Castiglione, a.k.a Piero), resultó reconocido, entre otros aspectos, por su exhaustivo trabajo de análisis histórico y urbano y el alto grado de desarrollo de la propuesta técnica y económica.
En el marco del Plan de Sostenibilidad Turística de Santiago
El Concurso Internacional de Iluminación se enmarca en el Plan de Sostenibilidad Turística de Santiago (PSTD), promovido por el Gobierno de España, la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Santiago de Compostela, con una inversión total de 3 millones de euros para proyectos de transformación sostenible. La iniciativa constituye una de las actuaciones centrales del Plan y supone una apuesta por la innovación aplicada al patrimonio, alineada con un modelo de destino turístico más sostenible y respetuoso con la ciudad histórica. La asistencia técnica y coordinación del concurso corrió a cargo de la empresa compostelana TRIVIUM.



