La Torre de Hércules, el faro romano en funcionamiento más antiguo del mundo y símbolo de A Coruña, ha reabierto este miércoles sus visitas al interior tras la paralización temporal de las obras que se estaban ejecutando en el monumento. El recinto vuelve así a permitir el acceso de turistas y visitantes, que podrán ascender de nuevo los 234 escalones hasta la terraza superior.
La reapertura llega después de más de un mes con el acceso restringido por trabajos de mejora que comenzaron el pasado 16 de marzo y que incluían excavaciones en la base del monumento y actuaciones de conservación en su entorno arqueológico. Aunque en un principio estaba previsto que las obras se prolongasen hasta junio, parte de los trabajos se detuvieron pocos días después de su inicio por un problema administrativo en uno de los lotes del proyecto.
Un cierre que coincidió con Semana Santa y el arranque de la temporada turística
Durante este periodo, la Torre —declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO— no pudo recibir visitas en uno de los momentos de mayor afluencia turística del año, incluyendo la Semana Santa. Solo algunos grupos con reserva previa pudieron acceder al interior. Según el Ayuntamiento, la interrupción de las obras afectó principalmente a los trabajos de mantenimiento en la zona arqueológica del entorno del faro.
El Consorcio de Turismo ha confirmado que la actividad de visitas se reanuda con normalidad, mientras se ajusta la planificación de los trabajos pendientes, que se retomarán en próximas fases. La alcaldesa, Inés Rey, había señalado que el objetivo de la intervención es “mejorar la experiencia de los visitantes y dar un nuevo impulso al faro y su entorno”.
Un proyecto de mejora financiado con fondos europeos
El plan de actuación en la Torre de Hércules forma parte de un proyecto conjunto impulsado por Xunta y Ayuntamiento, con una inversión cercana al millón de euros financiada a través de fondos europeos Next Generation. Las obras incluyen, además de las excavaciones, la renovación de espacios como la Sala Giannini, mejoras en la terraza superior y el edículo, la instalación de iluminación ornamental y la adecuación de los senderos del entorno natural protegido.
El sistema de visitas también se ha reactivado con cambios en la venta de entradas, que pueden adquirirse tanto en el centro de interpretación como online, aunque con disponibilidad limitada por franjas horarias. Con esta reapertura, uno de los principales iconos patrimoniales de Galicia vuelve a recibir público tras semanas de incertidumbre, en pleno proceso de transformación y puesta en valor de su entorno histórico y natural.



