Galicia da el pistoletazo de salida a la temporada de festivales de verano con una oferta variada que abarca desde eventos familiares y accesibles hasta macrofestivales que ya son referencia a nivel internacional. Con precios que oscilan entre los 25 euros del entrañable Festival de la Luz y los 219 euros del potente Resurrection Fest, el abanico de opciones promete llenar la comunidad de música y turismo durante los próximos meses.
Así, el FIV de Vilalba será el encargado de abrir el calendario los días 25 y 26 de abril, con un cartel encabezado por bandas como Shinova, León Benavente, The Rapants, Leria y Galician Army. El evento, que ya ha comenzado a mover a sus fieles seguidores, ofrece abonos desde 46,20 euros y entradas diarias a 30,80 euros.
Festival de la Luz: música con causa
El Festival de la Luz, que se celebrará en Boimorto (A Coruña), destaca no solo por su precio asequible (25 euros el abono), sino también por su carácter benéfico y su enfoque familiar. Es una cita que combina música con gastronomía, sostenibilidad y apoyo al medio rural.
Resurrection Fest: la potencia del metal
En el otro extremo, el Resurrection Fest, uno de los más esperados por los amantes del metal y el hardcore, vuelve a Viveiro con un cartel de alto voltaje. El abono general alcanza los 219 euros, posicionándose como uno de los más caros, pero también de los más completos del panorama nacional.
Sold out y éxitos anticipados
Otros eventos como O Son do Camiño ya han colgado el cartel de «entradas agotadas» para algunas jornadas, demostrando que la demanda sigue en alza tras los años de restricciones. También el Sinsal, un festival boutique celebrado en la isla de San Simón, ha agotado todas sus entradas, reflejando el éxito de las propuestas más exclusivas y de aforo limitado.
Con estos y otros festivales en el horizonte, Galicia se consolida una vez más como un destino de referencia para los amantes de la música en directo. Ofrece experiencias únicas en entornos naturales y urbanos de gran belleza, dinamizando también la economía local y el turismo cultural. La temporada está servida, y las entradas, ya en marcha.



