El quinto contenedor empieza a llegar a A Coruña

El Ayuntamiento de A Coruña inicia esta semana la implantación del quinto contenedor en la ciudad, destinado a la fracción resto, un proceso que se desarrollará de forma progresiva hasta finales de año. La medida supone un paso más en la modernización del sistema municipal de recogida y gestión de residuos, con el objetivo de seguir avanzando hacia un modelo más sostenible y eficiente impulsado por el Gobierno de Inés Rey.

Los primeros contenedores, relató la concejala de Medio Ambiente, Yoya Neira, comenzarán a instalarse esta semana en el barrio de Novo Mesoiro, y se irán incorporando al resto de los distritos en los próximos meses. En total, más de 9.600 contenedores serán rotulados para facilitar que el vecindario identifique con claridad el tipo de residuos que deben depositarse en cada uno. Además, más de 5.000 contenedores cambiarán su tapa para pasar de “inorgánico” a “fracción resto”, a un ritmo medio de 100 contenedores al día, con el fin de completar la renovación antes de finales de año.

La iniciativa, promovida por el Gobierno municipal, incluye también la incorporación de un código QR en cada contenedor que dirigirá a la web municipal con toda la información práctica sobre el nuevo sistema.

La principal novedad de este proceso está en que el tradicional contenedor de inorgánicos se divide ahora en dos: el amarillo, para envases, y el gris, para el resto. “En A Coruña llevamos décadas separando la fracción orgánica y la inorgánica gracias a la planta de Nostián, por lo que este cambio supone un nuevo paso adelante en la gestión responsable de los residuos”, explicó Neira.

¿Cómo separar los residuos en A Coruña?

De este modo, el sistema de separación queda configurado de la siguiente manera:

  • Contenedor azul: para papel y cartón.
  • Contenedor verde: para vidrio.
  • Contenedor marrón: para residuos orgánicos.
  • Contenedor amarillo: para envases (briks, latas, botellas y envases de plástico, bolsas, bandejas de corcho blanco, tapas, etc.).
  • Contenedor gris: para elementos no reciclables (restos de barrido, colillas, pañales, productos de higiene, utensilios de madera o metal, trozos de loza…).

El Ayuntamiento trabajó también en un rediseño de las rutas de recogida para integrar la nueva fracción resto, garantizando que los contenedores sigan situados cerca de las viviendas y sin pérdida de plazas de aparcamiento, indicó Neira. Además, se implementará un sistema de seguimiento continuo para evaluar la eficacia del cambio y asegurar una adaptación progresiva y ordenada.

Como parte de esta transición, el Gobierno de Inés Rey pondrá en marcha una campaña de comunicación integral, con acciones en medios, redes sociales y calles de la ciudad. La iniciativa incluye también el envío de una carta de la alcaldesa a todos los hogares, explicando los cambios y ofreciendo a la ciudadanía, entidades y colectivos interesados la posibilidad de organizar charlas informativas y encuentros vecinales para resolver dudas sobre el nuevo modelo de separación y reciclaje.