El Pleno del Ayuntamiento de A Coruña ha aprobado de manera definitiva la ordenanza fiscal que regula la tasa municipal sobre el impuesto autonómico aplicado a las estadías turísticas, que entrará en vigor previsiblemente en el próximo mes de septiembre. La única excepción serán los cruceros, que quedarán exentos este año debido a que su temporada presupuestaria ya está cerrada.
Motivo de la tasa
El concejal de Economía y Planificación Estratégica, José Manuel Lage, explicó durante la sesión plenaria que esta medida fue concebida para ayudar a afrontar el aumento de los costes en la prestación de servicios públicos. Este incremento se debe en parte al creciente número de viajeros y estancias turísticas contabilizadas en la ciudad durante los últimos años.
Cuantía y excepciones
La tasa se aplicará con un importe que oscila entre 1,5 y 2,5 euros, en función del tipo de establecimiento, y se cobrará hasta un máximo de cinco días de estancia. Además, habrá exenciones para menores de edad, deportistas que visiten la ciudad con motivo de competiciones deportivas y, por supuesto, para ciudadanos de A Coruña que, por causas de fuerza mayor —como obras en sus domicilios— se vean obligados a alojarse temporalmente en establecimientos hoteleros.
Referentes internacionales y objetivos
Este tipo de tasa, amparada en la normativa autonómica, ya se aplica en muchas ciudades europeas, como Barcelona, Ginebra o Oporto, entre otras. “Con esta tasa aspiramos a conseguir un turismo sostenible y de calidad”, afirmó Lage. “Es una ordenanza justa que contribuirá a ordenar el turismo y que, entre todos —incluidos los visitantes— sufrague los numerosos servicios que presta el Ayuntamiento y que requieren recursos”.
Previsión económica
José Manuel Lage estimó que la tasa generará unos 2,5 millones de euros anuales que permitirán su reinversión en mejoras para la ciudad y los servicios municipales.



