El Festival Atlántica de Narración Oral afronta este 2026 la edición más amplia y diversa de su historia. La decimocuarta edición del certamen reunirá a 50 artistas en 33 municipios gallegos, 62 espacios escénicos y quince días de programación, consolidándose como uno de los grandes referentes culturales dedicados al arte de la palabra.
La cita se celebrará entre el 26 de junio y el 10 de julio y contará con la participación de creadores procedentes de Galicia, Portugal, Navarra, Zamora, Huelva y Colombia, reforzando su carácter internacional y su vocación de tender puentes entre diferentes territorios y tradiciones culturales.
La presentación oficial tuvo lugar este lunes de la mano de la concejala de Capital Cultural de Santiago de Compostela, Míriam Louzao; el director general de Cultura de la Xunta de Galicia, Anxo Lorenzo; y la directora del festival, Soledad Felloza.
La edición más extensa de su historia
El festival experimenta un importante crecimiento respecto a años anteriores.
La programación incorpora cinco días más de actividades y ocho nuevas sedes, ampliando su alcance hasta 33 localidades repartidas por toda Galicia.
Míriam Louzao destacó el papel que desempeña el festival como espacio de encuentro cultural.
“Santiago se convertirá en un punto de encuentro para artistas y propuestas procedentes de distintos territorios, reafirmando el papel del Festival Atlántica como un espacio de diálogo, intercambio cultural y convivencia entre tradiciones diversas y nuevas formas de creación alrededor de la palabra”, señaló.
La edil también puso en valor el carácter descentralizado del evento, que llegará a centros socioculturales, barrios y parroquias, defendiendo la cultura como un derecho accesible para toda la ciudadanía.
La palabra como herramienta para crear comunidad
La directora del festival, Soledad Felloza, aseguró que el crecimiento del certamen es el resultado de más de una década de trabajo.
“Tras trece ediciones, el Festival Atlántica se revela como un importante creador de públicos y de nuevos escenarios para la narración oral gallega, un ámbito que sigue creciendo”, afirmó.
Felloza defendió además la necesidad de preservar los espacios de encuentro en una sociedad cada vez más acelerada.
“Trabajamos con un arte milenario, pero intentando responder a una necesidad muy contemporánea: volver a encontrarnos”, explicó.
El objetivo, añadió, es seguir construyendo un ecosistema cultural diverso, descentralizado y conectado con el territorio, donde la palabra siga siendo una herramienta para fortalecer los vínculos comunitarios y fomentar el diálogo entre generaciones.
Un homenaje a la memoria cultural gallega
La edición de 2026 tendrá un marcado componente conmemorativo.
Coincidiendo con el 50 aniversario del fallecimiento de Ramón Otero Pedrayo, el festival incorporará propuestas inspiradas en el legado de una de las figuras más relevantes de la cultura gallega.
Además, se celebrará una lectura pública de la obra de la escritora Begoña Caamaño, organizada en colaboración con ASPANAES y abierta a la participación ciudadana.
Otro de los momentos destacados será la entrega de la Cornamusa de Honor a la profesora e investigadora Camiño Noia, una de las grandes especialistas en el estudio y difusión del cuento popular y la tradición oral gallega.
Más territorio y nuevos escenarios culturales
La expansión territorial es una de las principales novedades de esta edición.
Durante dos semanas, la narración oral llegará a espacios tan diversos como castillos, castros, petroglifos, mámoas, lavaderos, eras tradicionales, pozos del lino, escuelas indianas, museos, bibliotecas, jardines botánicos, senderos ecológicos y centros culturales.
El festival recorrerá municipios de las cuatro provincias gallegas, conectando espacios urbanos y rurales a través de las historias y la tradición oral.
Esta apuesta por el territorio se complementa con actividades como rutas narradas, conferencias, visitas guiadas y espectáculos diseñados específicamente para espacios patrimoniales singulares.
Nuevas voces para renovar la narración oral
La renovación generacional sigue ocupando un lugar central en la filosofía del festival.
Este año se consolida el Ciclo Nuevas Voces, una iniciativa que promueve el encuentro entre artistas consolidados y nuevos creadores.
El proyecto cuenta con la colaboración de otros festivales nacionales y de la Escuela Superior de Arte Dramático de Galicia, favoreciendo la incorporación de nuevos lenguajes y formas de expresión escénica.
Entre los participantes figuran nombres como Amaia Elizagoien, Esmeralda Folgado, Fernando Palitos y Santiago Giraldo, conocido artísticamente como “Profe Kuro”.
Un festival internacional sin fronteras
Atlántica reunirá este año a artistas de distintos puntos de la península ibérica y de América Latina.
Junto a la amplia representación gallega, el cartel incluirá propuestas procedentes de Portugal, el País Vasco, Zamora, Huelva y Colombia, consolidando una red internacional de intercambio en torno a las artes escénicas de la palabra.
La programación abarcará espectáculos familiares, propuestas para público adulto, actividades infantiles, conferencias, lecturas públicas, estrenos y recorridos patrimoniales.
La accesibilidad y la diversidad, señas de identidad del festival
Desde hace más de una década, Atlántica apuesta por construir una cultura abierta, inclusiva y participativa.
En esta edición, varias actividades contarán con interpretación en lengua de signos y se reforzará la presencia de proyectos desarrollados junto a entidades sociales.
Entre ellos destaca la participación del artista invidente Francisco de Romualdo y la colaboración de ASPANAES en distintas actividades comunitarias.
Desde la organización insisten en que la accesibilidad no constituye una medida aislada, sino una forma de entender la cultura.
El Festival Atlántica, nacido en Santiago de Compostela en 2013, mantiene intacta su esencia: reivindicar la narración oral como un patrimonio vivo, capaz de conectar pasado y presente, fortalecer la identidad cultural y generar espacios de encuentro donde las historias sigan construyendo comunidad.



