Con la llegada del buen tiempo y las primeras jornadas de calor, muchos gallegos empiezan a mirar al mar pensando en el primer baño del verano. Aunque las aguas atlánticas no suelen destacar precisamente por su temperatura, hay playas de la provincia de A Coruña donde el agua alcanza registros mucho más agradables que en otros puntos del litoral.
Según los datos recogidos el pasado verano por los sistemas de medición marítima de Puertos del Estado, algunos arenales coruñeses llegaron incluso a superar los 22 grados, convirtiéndose en opciones ideales para quienes buscan una experiencia más suave antes de lanzarse al Atlántico.
1. Morouzos, en Ortigueira: una de las aguas más cálidas del norte
La playa de Morouzos volvió a situarse entre las más templadas de la provincia, alcanzando temperaturas cercanas a los 22,5 grados durante agosto.

Este arenal, rodeado de pinares y con ambiente familiar, destaca además por sus servicios, zonas de pícnic y amplias áreas de descanso, lo que la convierte en una de las favoritas para pasar el día completo.
2. A Magdalena, la playa más cómoda para familias
La playa de A Magdalena, en Cabanas, es otra de las opciones donde el agua suele alcanzar temperaturas agradables durante julio y agosto.

Su escaso oleaje, la proximidad al pinar y la facilidad de acceso la convierten en una de las playas más cómodas para familias con niños y para quienes buscan un baño tranquilo cerca de Pontedeume.
3. Doniños, el paraíso de los surfistas
En Ferrol, la playa de Doniños combina buenas temperaturas con uno de los mejores escenarios para practicar surf en Galicia.

Sus casi dos kilómetros de arena y su entorno natural la convierten en una de las playas más espectaculares de Ferrolterra, aunque el fuerte oleaje obliga a extremar la precaución durante el baño.
4. Carnota, naturaleza y aguas turquesas
La inmensa playa de Carnota sigue siendo uno de los arenales más impresionantes del litoral gallego.

Además de sus dunas y marismas, durante el pasado verano registró temperaturas superiores a los 20 grados, algo poco habitual en muchas playas abiertas del Atlántico gallego.
5. O Vilar y Corrubedo, dos clásicos del verano gallego
En la comarca de Ribeira destaca la playa de O Vilar, muy frecuentada por aficionados al surf y visitantes del Parque Natural de Corrubedo.

A poca distancia, la playa de Corrubedo también suele registrar temperaturas agradables durante los días de calor, además de ofrecer uno de los paisajes dunares más espectaculares de Galicia.
6. Riazor y Orzán, las favoritas urbanas
Las playas de Riazor y Orzán continúan siendo las más concurridas de la ciudad herculina cuando suben las temperaturas.

Aunque el agua no alcanza valores tan altos como en otras zonas más resguardadas, durante varios días del verano pasado rondó los 20 grados, algo suficiente para llenar ambos arenales de bañistas.
7. Barrañán, surf y terrazas frente al mar
La playa de Barrañán, en Arteixo, es otro de los puntos habituales para quienes buscan buenas olas y temperaturas relativamente suaves.

El entorno cuenta además con terrazas y locales frecuentados por surfistas y visitantes durante toda la temporada estival.
8. Baldaio, un clásico de la Costa da Morte
Con sus cuatro kilómetros de longitud, la playa de Baldaio ofrece espacio de sobra incluso en los días de mayor afluencia.

El arenal, situado en Carballo, suele registrar temperaturas algo más agradables que otras playas abiertas de la Costa da Morte y destaca por su gran valor paisajístico.
9. A Frouxeira, arena infinita y naturaleza protegida
La playa de A Frouxeira, en Valdoviño, es otra de las referencias del litoral coruñés.

Su enorme extensión de arena y la proximidad de la laguna protegida convierten este enclave en uno de los más atractivos para quienes buscan combinar baño, surf y naturaleza.
10. Santa Cristina, una de las más cálidas del área metropolitana
Entre las playas más resguardadas y cálidas del entorno de A Coruña destaca Santa Cristina, muy popular durante los días de verano por sus aguas generalmente tranquilas y algo más templadas que las playas abiertas al Atlántico.

Su paseo marítimo y la cercanía a la ciudad la convierten además en una de las opciones más cómodas para escapadas rápidas sin salir del área metropolitana.



